La muerte y el morir son una parte inevitable de la vida de todas las personas, incluidos los niños. Explicarle la muerte a un niño a menudo puede ser incómodo, pero brindar información honesta y objetiva ayudará al niño a pasar el duelo de una manera saludable. Aprenda qué decir a los niños de distintas edades y cuándo buscar ayuda profesional.
Consejos para hablar con los niños sobre la muerte
Hablar con los niños sobre la muerte nunca es fácil y no es algo que los padres y cuidadores prefieran mencionar. Explicar la muerte a los niños puede ser más fácil cuando no tienen tantas emociones involucradas. Por ejemplo, puede aprovechar la oportunidad para crear momentos de aprendizaje cuando los niños se encuentren con insectos muertos o vean la muerte en una película. Hablar sobre la muerte en términos generales puede ayudar a preparar tanto a los cuidadores como a los niños para comprender mejor y afrontar más muertes personales cuando se produzcan.
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Qué decir
Al explicar la muerte a niños de cualquier edad, Hospicenet.org recomienda tener en cuenta estos puntos clave:
- Proporcione información precisa.
- Siéntete cómodo y abierto con tus sentimientos para que a los niños les resulte más fácil hablar.
- Utilice explicaciones apropiadas, comprensibles, simples y rápidas.
- Asegúreles siempre a los niños que está bien tener sentimientos y que está bien hablar de ellos.
Que no decir
La Instituto de Desarrollo Infantil ofrece esta lista de palabras y frases que se deben evitar al explicar la muerte a los niños.
- Evite hacer una conexión entre la muerte y el sueño. No digas cosas como 'ella murió mientras dormía' o 'la muerte es como dormir'.
- Evite hablar del 'descanso eterno' o decir que el difunto está en su 'lugar de descanso final'.
- No le diga a su hijo que la persona 'se fue'.
- Evite compartir que la persona murió porque era mayor o estaba enferma.
- No le digas a un niño que 'Dios la llevó al cielo' o que el difunto está 'con Dios ahora'.
Si bien algunas de estas palabras y frases pueden parecer reconfortantes o seguras, pueden resultar confusas y aterradoras para los niños.
Cuándo buscar un profesional
Hablar y lidiar con la muerte puede provocar muchas emociones y ser difícil de manejar. Marie Curie , una organización que ofrece apoyo a pacientes con enfermedades terminales y sus familias, sugiere buscar ayuda profesional de un consejero o terapeuta si su hijo presenta alguno de estos signos de advertencia:
- Estados de ánimo depresivos frecuentes y duraderos
- Comportamientos autolesivos
- Hablar de unirse a una persona fallecida
- Cambios en los hábitos alimenticios.
- Cualquier cambio importante y duradero en el estado de ánimo o el comportamiento.
Explicaciones para niños pequeños
Los bebés y los niños menores de 3 años no pueden entender mucho sobre la muerte, según el Centro Nacional para Bebés, Niños Pequeños y Familias en Cero a tres . Durante esta etapa de la vida, los niños pueden reconocer cambios en su entorno, incluidas las emociones de la rutina y del cuidador. Si un niño de esta edad pregunta por un ser querido fallecido, una respuesta simple como 'La abuela ya no está aquí, todos la extrañamos mucho' debería ser suficiente.
La Instituto de Mente Infantil recomienda mantener la vida lo más normal posible para los niños muy pequeños para ayudarlos a sobrellevar la muerte. Si tiene problemas para manejar su dolor durante este tiempo, pida ayuda a familiares y amigos para mantener la rutina de su pequeño.
Explicaciones para niños en edad preescolar
Los niños de tres a cinco años tienden a tener una visión literal del mundo. KidsHealth.org sugiere utilizar una redacción básica y concreta al proporcionar explicaciones sobre la muerte a este grupo de edad. Decir cosas como: 'El cuerpo de la tía Jane dejó de funcionar y el médico no pudo arreglarlo' es apropiado. El Instituto de Desarrollo Infantil se hace eco de estas sugerencias y agrega que puede ser útil utilizar explicaciones que incluyan la ausencia de funciones corporales normales. Un ejemplo sería decir que 'el cuerpo de papá ya no funciona, así que no puede hablar, comer, moverse o ir al baño'.
Los expertos en Healthychildren.org advierte que las explicaciones exclusivamente religiosas no funcionan bien con este grupo de edad porque la información no es un concepto concreto que los niños pequeños capten fácilmente. Los niños en edad preescolar no comprenden que la muerte es permanente, definitiva y les ocurre a todos los seres vivos. Es importante tener en cuenta cómo la mente de un niño procesará la información a esta edad para no confundirlos ni abrumarlos.
Emociones comunes y cómo afrontarlas
El duelo es una experiencia increíblemente individualizada y los niños pueden afrontarlo y experimentarlo de diversas formas. Los niños muy pequeños pueden experimentar ira, confusión, ansiedad, tristeza o indiferencia. Todas estas son emociones comunes para los niños de esta edad que enfrentan el dolor. La compañía Fred Rogers sugiere algunas formas en que los cuidadores pueden ayudar a los niños pequeños a lidiar con estas emociones:
- Abrazos frecuentes
- Hablando del difunto
- Pasar tiempo tranquilo juntos
- Incluir a los niños en las expresiones familiares de dolor
- Haz un dibujo sobre los sentimientos.
Preguntas frecuentes y ejemplos de respuestas
A esta edad, los niños pueden hacer preguntas que parecen inapropiadas o difíciles de responder. Hospicenet.org sugiere que está bien que los adultos digan que no saben la respuesta en lugar de inventar algo en el acto. El centro de curación comparte que es común que los niños de esta edad sean repetitivos con las preguntas que hacen. Esto es parte de la forma en que los niños pequeños aprenden, así que trate de tener paciencia y responda las preguntas cada vez con una respuesta coherente.
Algunas preguntas que puede escuchar de este grupo de edad son:
- ¿Puede un muerto comer, ir al baño, hablar, etc.?
- Ejemplo de respuesta: No. Cuando una persona muere, todas las partes de su cuerpo dejan de funcionar.
- ¿Estará el difunto en casa para cenar?
- Ejemplo de respuesta: Lo siento, pero no vendrá a cenar hoy ni ningún otro día.
- ¿A dónde van los muertos?
- Ejemplo de respuesta: Nadie lo sabe realmente, pero yo creo (inserte sus creencias aquí).
- Vas a morir?
- Ejemplo de respuesta: Espero vivir mucho, mucho tiempo. Pase lo que pase, siempre habrá alguien aquí para cuidarte.
Recursos adicionales
Zero to Three recomienda estos libros para niños pequeños y preescolares que están aprendiendo sobre la muerte:
- Cuando muere una mascota por Fred Rogers
- Cuando mueren los dinosaurios por Laurie Krasny y Marc Brown
Explicaciones para niños en edad escolar
Nivel de comprensión
Hospicenet.org comparte que los niños de seis a diez años no ven la muerte como algo que pueda suceder en sus vidas, pero se dan cuenta de que es definitiva. También es común que los niños de este grupo personifiquen la muerte pensando en ella como un esqueleto o un ángel que viene a llevarse a las personas. Los niños pueden creer que su comportamiento puede hacer que alguien muera o vuelva a la vida. Según Kidshealth.org, los niños en edad escolar buscan explicaciones honestas, simples y precisas.
Una forma de iniciar conversaciones sobre la muerte con este grupo de edad es preguntando qué sabe y piensa el niño sobre la muerte, según Hospicenet.org. Esto puede brindarles a los cuidadores un punto de partida junto con la oportunidad de corregir cualquier información inexacta.
Emociones comunes y cómo afrontarlas
La Institutos Nacionales de Salud comparte un recurso que dice que los niños en edad escolar pueden pasar por una amplia gama de emociones cuando piensan o enfrentan la muerte, tales como:
- Ira
- Culpa
- Ansiedad
- Negación
- Regresión
- Miedo a la muerte
- Problemas físicos como dolores de estómago.
Asesorar a los niños a través del duelo puede suceder de varias maneras. Una forma de ayudar es acercarse al niño de vez en cuando para hacerle preguntas abiertas sobre cómo está manejando la situación. Mantenlo simple; algo como 'Sé que realmente debes extrañar a [nombre de la persona que falleció] y yo también. ¿Cómo estás?' Luego espere una respuesta. Si el niño dice que está bien, dígale que si tiene un momento en el que no se siente bien, usted está disponible para escucharlo si quiere hablar.
El Community Hospice Grief Center y UC Davis ofrecen estas formas de ayudar a los niños a lidiar con sus sentimientos:
- Déles la oportunidad de hablar con la persona muerta a través de una carta en el ataúd o el lanzamiento de un globo.
- Fomente salidas creativas como escribir historias y hacer dibujos.
- Recuerda al difunto.
- Reúnase con otras personas que se sientan de la misma manera como familiares o amigos.
- Fomente la actividad física para ayudar a evitar que los sentimientos se atasquen en su interior.
Preguntas frecuentes y ejemplos de respuestas
A esta edad, los niños pueden estar interesados en cómo se siente la muerte tanto interna como externamente. Algunas preguntas comunes son:
- ¿Es la muerte como dormir?
- Ejemplo de respuesta: No, cuando dormimos, nuestro cuerpo sigue funcionando porque todavía respiramos y nos movemos. Cuando una persona muere, su cuerpo no funciona en absoluto.
- ¿Por qué murió ella?
- Ejemplo de respuesta: Hay muchas razones diferentes por las que la gente muere. La mayoría de las personas mueren cuando su cuerpo envejece y tiene problemas para trabajar.
- Voy a morir?
- Ejemplo de respuesta: Todas las cosas que están vivas morirán algún día. Sin embargo, tú y yo planeamos vivir mucho tiempo.
- ¿Duele morir?
- Ejemplo de respuesta: normalmente no. Cuando un cuerpo está muerto, no puede sentir nada en absoluto.
- ¿Qué pasa con los cadáveres?
- Ejemplo de respuesta: Después de que un cuerpo muere, es necesario cuidarlo porque cambiará en su apariencia. Algunas personas optan por enterrar los cadáveres en un cementerio al que acuden para recordar a esa persona.
Recursos adicionales
Este grupo de edad tiene un acceso más fácil a los servicios de consejería ya que la mayoría de las escuelas tienen un consejero escolar, un trabajador social o un psicólogo disponible en el lugar. Muchos de estos servicios administran grupos especializados para niños que enfrentan problemas comunes como el divorcio y el duelo. Si cree que su hijo se beneficiaría de alguna ayuda adicional, comuníquese con la escuela de su hijo para averiguar qué recursos están disponibles para usted de forma gratuita.
A esta edad, los niños no suelen pasar mucho tiempo solos en línea, pero hay sitios web como ChildrenGrieve.org y Kidsaid.org que ofrecen información y actividades para ellos. Hay muchos libros disponibles para ayudar a los padres a hablar sobre la muerte con sus hijos. UC Davis recomienda Living the Dying Process: A Guide for Caregivers por Jody Gyulay. También hay libros para niños disponibles:
- Cuando muere alguien muy especial (un libro de trabajo práctico) por Marge Heegaard
- El siguiente lugar por Warren Hanson
- El libro triste de Michael Rosen por Michael Rosen
- ¿Qué diablos haces cuando alguien muere? por Trevor Romain
Explicaciones para adolescentes
Nivel de comprensión
En este momento, los adolescentes entienden la muerte de la misma manera que los adultos. Comprenden que la muerte es definitiva, permanente, inevitable y tiene muchas causas. Esto puede facilitar la explicación de la muerte porque los jóvenes pueden comprender más fácilmente un concepto tan difícil. Aunque los adolescentes pueden comprender fácilmente lo que significa la muerte, Healthychildren.org sugiere que los adolescentes pueden ser más resistentes a expresar el dolor que los niños más pequeños. Si bien los adolescentes entienden qué es la muerte, ahora luchan con la muerte de una manera mucho más filosófica.
Este puede ser un buen momento para involucrar sus creencias religiosas en las discusiones con su hijo. Al aprender lo que otros creen sobre la muerte y el propósito de la vida, los adolescentes pueden formular opiniones y respuestas satisfactorias.
Emociones comunes y cómo afrontarlas
Los adolescentes en duelo sentirán muchas de las mismas emociones que los niños más pequeños: tristeza, ira, culpa e impotencia. Durante el proceso de duelo, es común que los adolescentes muestren culpa por estar vivo cuando muere un ser querido, así como ira por no tener el control de la vida y la muerte.
Healthychildren.org sugiere las siguientes formas de fomentar un duelo saludable:
- Esté abierto a hablar o sugiera hablar con otros.
- Fomente salidas creativas como la escritura y el arte.
- Escuche música para relajarse.
- Utilice la actividad física para reducir la tensión.
- Enséñeles a pedir ayuda.
Recursos adicionales
La Red Nacional de Estrés Traumático Infantil proporciona una página de recursos para jóvenes que puede complementar sus conversaciones. Además, algunas lecturas que valen la pena son:
- Hablar directamente sobre la muerte para adolescentes por Earl Grollman
- El adolescente afligido por Helen Fitzgerald
- Las cinco personas que conoces en el cielo por Mitch Albom
La muerte como parte de la vida
Hablar de la muerte puede ser difícil, pero les debe a sus hijos ser honestos sobre esta parte natural de la vida. La información fáctica junto con una actitud abierta puede ayudar a los niños a lidiar con el duelo de manera saludable y apropiada.
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